22.3.10

Metamorfosis

Sentirás frío al despertar. Pero no te asustes, no tienes por qué hacerlo. Será como si hubieses dormido sobre la hierba mojada y la frescura de la noche te hubiese acogido en su seno de ululares del viento. Serás la escarcha nocturna. Casi suena hasta bonito ¿verdad? Exhalarás tu último aliento cálido, dejando adivinar en tus ojos una mirada hierática a juego con tu sonrisa. ¡Vaya! tu mirada... aquella que irradiaba felicidad y ternura ya no lo volverá a hacer, asi que no te mientas, porque ese tono candente que clorea tus ojos no es más que una prueba de lo que ahora eres. De lo que somos. Y de lo que ya no seremos más.Creeme cuando te digo que me duele abandonarte, dejarte partir. Sin mi. Tal vez sea cosa del destino. ¿Qué digo? me prometí no creer en él. El virus tiene la culpa de mis delirios. Sus mentes rezuman ponzoña, y ya nadie puede hacer nada por salvarnos. Nos hemos perdido en un mar sin fondo, repleto de peces infectados. Muertos, esquizofrénicos. Ellos nos han condenado. Y nosotros hemos tenido mala suerte. ¿Suerte?, otro término en el que no me debería permitir creer. Pero... ¿Qué más da?, al fin y al cavo sólo soy un montón de recuerdos. Por qué al final únicamente somos eso. Recuerdos, ¿no?

1 comentario:

Sophie dijo...

te dije qe me encanta esta historia? ^^
a ver cuando la seguis :(
un beso preciosa (: